Lecto-escritura en Preescolar

Elaborado por: L.E.P. Katia De Anda Mendoza

El primer paso es adquirir destrezas a nivel de la motricidad fina y la coordinación óculo-manual. Por esa razón se trabaja con dibujos libres, actividades dirigidas y juegos. Que faciliten la adquisición de estas habilidades, para luego de acuerdo a sus necesidades, intereses y madurez integral desarrollen el proceso. Este programa debe ser espontáneo donde el niño sienta la necesidad de hacerlo. En el hogar podemos reforzar, el proceso de lector-escritura, a través de la lectura de cuentos, el ejemplo de los padres y el tener diversos materiales de lectura al alcance de los niños.

Cuando el niño adquiere un mayor dominio de la mano y muñeca se comienza el proceso de lecto-escritura a través de ejercicios de aprestamiento por medio de los puntos y coloreados de las vocales. Se refuerza con el rasgado, recortes, dibujos libres y juegos. Otra estrategia de estímulo a la lectura es la rotulación de áreas y materiales existentes en el aula dado que los niños aprenden de lo global a lo específico. Esto se puede reforzar en el hogar a través de rotular lo existente en el cuarto, cocina, entre otros. Por ejemplo, cuarto: puerta, ventanas, cama, entre otros.

PREESCOLAR Y LECTOESCRITURA

La educación inicial es el primer nivel educativo al que ingresan los niños y niñas menores de seis años. Éstos se dirigen a promover el desarrollo integral de la niñez durante los primeros seis años de vida. Es necesario fortalecer la educación del menor de seis años y de sus familias, tanto en el ámbito formal como informal, con el propósito de favorecer el desarrollo humano y la equidad social. Para tal efecto, es urgente la creación de centros infantiles de calidad en todos los estratos sociales.

Peralta argumenta: Una mala educación inicial convencional o no convencional, puede lesionar seriamente a los niños y sus familias, tanto en sus posibilidades presentes como futuras, por lo que no se trata de desarrollarla de cualquier manera, sino salvaguardando niveles de calidad básicos para asegurar la inversión. Más adelante agrega: … aumentos de cobertura en educación inicial sin estar unido a criterios de calidad esenciales, no se justifican, razón por la cual debe velarse porque esta última esté siempre presente”(1993, p. 1).

La función pedagógica incluye, además, una dimensión socializadora que contribuye con la construcción del ser social del párvulo, una dimensión preventiva que se encarga de evitar los efectos negativos (deficiencias o carencias afectivas, intelectuales, motrices, orgánicas) que sufren los niños y las niñas como consecuencia de la marginación socioeconómica o de otras causas; y la función recuperatoria, encargada de detectar alteraciones funcionales u orgánicas que afecten el aprendizaje. Todo esto, con el fin de iniciar un proceso de intervención que ayude a superar problemas que puedan incidir negativamente en el desarrollo integral del infante (Denies, 1989, p. 5 y 6).

Es preciso que los programas de educación inicial sean de calidad y accesibles a todos los sectores de la sociedad, ya que es incuestionable la importancia de este nivel educativo para la formación del ser humano.

Tendencias pedagógicas de los procesos iniciales de lectoescritura

El método montessoriano impulsa principios educativos como la libertad, la actividad y la autonomía; le da gran importancia a la autoeducación y al docente como guía del proceso de enseñanza y aprendizaje, y propone material didáctico autocorrector que contribuye a lograr una “educación sensorial completa y graduada”

 La “escuela activa” toma en cuenta los intereses del niño y la niña, respeta las diferencias individuales, desarrolla actitudes y aptitudes para el aprendizaje, parte del juego natural, emplea materiales tridimensionales, favorece un clima de libertad y autonomía; y le da al docente el rolde facilitador o guía de los procesos de enseñanza y aprendizaje (Rojas,1998).

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Método de Decroly (1871-1932) propuso una metodología de integración de ideas asociadas a partir de los intereses y de la realidad que rodea al niño y la niña. Esta metodología consideraba que la vida psíquica es “una totalidad” dentro de la cual se perciben las estructuras organizadas, de ahí que propone los “centros de interés” como forma de trabajo escolar, siguiendo tres etapas: observación, asociación y expresión. Dentro del enfoque Decrolyano se le dio gran importancia a la afectividad en el desarrollo de la personalidad y al trabajo en grupo; se creía que la niñez debía ser el centro de la escuela y la “Escuela para la vida y por la vida”.

 

Método ecléctico para la enseñanza de la lectoescritura, que consiste en integrar diferentes aspectos de los métodos sintéticos y analíticos, ha tenido gran influencia en nuestro país. Para la aplicación de este, es necesario partir de un diagnóstico previo y tomar en cuenta las diferencias individuales de las niñas y los niños, con el fin de iniciar el aprestamiento dirigido a “crear en cada niño un gran deseo de aprender” (Chacón,1974, p. 8) y a la vez, propiciar el desarrollo de las destrezas necesarias, para iniciar con éxito el aprendizaje formal de la lectura y la escritura.

 Construcción del conocimiento y del lenguaje

 Según Piaget, la niña y el niño construyen el conocimiento mediante la interacción con el mundo que lo rodea. En este proceso, se siguen una serie de etapas que están relacionadas con las capacidades mentales que posee el sujeto para organizar la información que recibe del medio. Para este teórico, durante los dos primeros años de vida, el ser humano inicia su conocimiento del mundo por medio de la experiencia sensorial y la actividad motriz.

 Entre los dos y siete años de edad, aproximadamente, los infantes se encuentran en la etapa preoperatoria; su pensamiento es simbólico, es decir, comienzan a generar ideas y solucionar problemas a través de las representaciones mentales que se demuestran en el lenguaje, el juego simbólico y la imitación diferida; en este proceso se le asigna un significado a un símbolo.

 En el proceso de interacción con el medio social y físico, el infante recibe los estímulos, los transforma mediante el proceso de asimilación, los interpreta de acuerdo con sus esquemas mentales y construye su concepción de mundo al transformar las imágenes estáticas en imágenes activas por medio del lenguaje, el juego, el dibujo y la imitación.

 Piaget habla de dos tipos de lenguaje: privado (egocéntrico) y social. El lenguaje privado está dirigido hacia sí mismo, con el fin de que el pequeño tenga control de sus acciones. El lenguaje social busca la comunicación con otros y se concreta con la aparición del diálogo. Conforme crece el lenguaje, evoluciona la construcción del espacio, del tiempo y de la causalidad, lo que contribuye a que el niño y la niña ubiquen sus acciones en el presente, pasado o futuro, y a la vez, organicen sus relatos en una secuencia lógica.

 Vygotsky (1978) planteó el fundamento epistemológico de su teoría indicando que “…el problema del conocimiento entre el sujeto y el objeto se resuelve a través de la dialéctica marxista, donde el sujeto actúa (persona) mediado por la actividad práctica social (objetal) sobre el objeto (realidad) transformándolo y transformándose a sí mismo” (Matos, 1996, p. 4). Es decir, se da una relación dialéctica entre  sujeto y objeto. En este proceso de conocimiento son esenciales el uso de instrumentos socioculturales, especialmente de dos tipos: las herramientas y los signos. Las herramientas producen cambios en los objetos y los signos transforman internamente al sujeto que ejecuta la acción. Los signos son instrumentos psicológicos producto de la interacción sociocultural y de la evolución, como el lenguaje, la escritura y el cálculo, entre otros (Barquero, 1996).

 Vygotsky planteaba dos niveles de desarrollo en los niños: el nivel actual de desarrollo y la zona de desarrollo próximo (“designa las acciones del individuo que al inicio él puede realizar exitosamente sólo en interrelación con otras personas, en la comunicación con éstas y con su ayuda, pero que luego puede cumplir en forma totalmente autónoma y voluntaria” ), la que se encuentra en proceso de formación y es el desarrollo potencial al que el infante puede aspirar. Este concepto es básico para los procesos de enseñanza y aprendizaje, pues el educador y la educadora deben tomar en cuenta el desarrollo del infante en sus dos niveles: el real y el potencial, para así promover niveles de avance y autorregulación mediante actividades de colaboración.

 Los estudios de Piaget y Vygotsky, aunque presentan algunas diferencias teóricas, coinciden en que el conocimiento se da mediante un proceso constructivo del sujeto en interacción con el medio, lo que implica un cambio epistemológico que concibe al sujeto y al objeto como entes activos.

 El niño y la niña no esperan pasivamente que se les enseñe el lenguaje sino que tratan de comprenderlo, formulan hipótesis y crean su propia gramática con base en la información que le provee el contexto sociocultural en que se desenvuelven.

 Nuevas perspectivas pedagógicas en el aprendizaje de la lectura y la escritura

 Ferreiro (1994), encuentra que los niños y las niñas pasan por una serie de niveles y subniveles en este proceso de aprendizaje, y que al ingresar a la escuela, ya tienen ciertas concepciones sobre la escritura; es decir, que desde edades muy tempranas, los párvulos tratan de explicarse la información escrita que les llega de diversas procedencias: empaques de galletas, refrescos, periódicos, libros y otros. El proceso de aprendizaje de la lecto-escritura interviene en gran medida el contexto sociocultural y la función social que tiene la lengua escrita para comunicar significados, ya que, por medio de ella, se trasmite todo tipo de conocimientos, creencias y valores.

 M.A.K. Halliday (1986)

 Siete categorías de funciones lingüísticas que se desarrollan en el contexto social y que aplican tanto a la lengua oral como a la lengua escrita:

 • Instrumental. Es el lenguaje que se utiliza para satisfacer necesidades.

 • Regulatoria. Es el que se usa para controlar la conducta de otros

 • Interaccional. Se refiere al lenguaje para mantener y establecer relaciones sociales.

 • Personal. Es aquel que permite expresar opiniones personales

 • Imaginativa. Permite expresar lo que imaginamos y creamos

 • Lenguaje heurístico. Nos permite crear información y respuestas acerca de diferentes cosas que se desean conocer.

 • Lenguaje informativo. Es el que permite comunicar información

 La propuesta de Kenneth y Yetta Goodman (1989,1993),

 La filosofía de Lenguaje Integral no es un método para enseñar a leer y a escribir sino que es una nueva concepción de lenguaje y de ser humano en interacción, donde maestros y alumnos tienen un papel protagónico en el proceso de enseñanza y de aprendizaje como investigadores de contextos socioculturales en busca del conocimiento de las diferentes realidades.

¿DEBEMOS INICIAR CON EL PROCESO DE LA LECTOECRITURA EN PREESCOLAR?

Esta pregunta nos la hacemos día con día Educadoras que estando frente a un grupo de alumnos nos damos cuenta de sus necesidades, capacidades y habilidades. Muchos de ellos muestran curiosidad por aprender a leer y a escribir, los percibimos entusiastas por involucrarse en este mundo tan fascinante de las letras, aunque bien es cierto que nuestro Programa Oficial de Estudios (PEP 2011) no lo exige o no lo cree necesario, ellos son nuestra pauta o nuestro punto de partida para crear estrategias de aprendizaje que los vayan poniendo en contacto con estas experiencias. ¿Ustedes qué opinan? ¿Cuál ha sido su experiencia en este campo formativo?

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